
llevamos horas caminando, hace tiempo que perdimos el rumbo. ¿Dónde estará el norte? se pregunta alguno de mis compañeros... sin saber aún como llegamos a lo que parece un antiguo santuario. Está rodeado por un grande parque vigilado por "gnomos" con cara de pocos amigos. Mediante el arte de la distracción y superando difíciles pruebas de habilidad conseguimos entrar en el santuario, pero ya no llegamos más allá, nos quedamos en la puerto atemorizados al escuchar los tenebrosos ruidos que proceden del interior y al ver la sangre que ensuciaba los oscuros pasillos...
Somos solo unos simple estudiantes espanatdos por unos ruidos que parecían proceder de los más profundo del infierno
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